¡Viva la diferencia!

Esta tarde estoy estudiando para un examen de gramática en la mañana. He estado pensando de mis días en mi universidad cuando era más joven. Mi universidad, como mi escuela secundaria, fue una escuela católica. Todos los estudiantes eran mujeres (o chicas, si tu prefieres). Tener un muchacho en su dormitorio o fumar en su cuarto fueron delitos muy serios y castigados con la separación permanente de la universidad.
Cuando regrese a universidad para estudiar español en 2002, para mí todo estaba muy diferente. Hizo treinta y dos años desde mi graduación pregraduada. Primero, había muchachos en mis clases. Además no había repetición de los tiempos de los verbos, no más ejercicios largos y aburridos. Había TPR y proyectos cooperativos – muy diferente para mí. Estaba muy preocupada porque estuve mucho mayor qué los otros estudiantes y además, yo no estudié nunca español formalmente. Pero los estudiantes estaban muy simpáticos y mis profesores, fantásticos.
Me gusta aprender idiomas. Español es mi cuartera lengua. Yo estay muy contenta aquí a Middlebury porque los estudiantes y los profesores me dio un bienvenido muy caluroso. ¡No me olvidaré mi verano de Middlebury!
