Los estudiantes de Middlebury College merecen un comedor nuevo para reemplazar Proctor. En el próximo septiembre los padres de un estudiante del premier año tendrán el privilegio de pagar $44.330 por año para que su hijo puede asistir a sus clases y vivir confortablemente en Middlebury. Una parte importante de una vida confortable es la acción de comer.

Proctor es un edificio viejo – lo siento, equivoco – un edificio antiguo. Es posible que fuera de moda en el pasado, en los años cincuenta o sesenta, pero no en el año 2006. Proctor es pasado de moda. No hay espacio suficiente para los estudiantes. El ambiente es horrible, con poco aire fresco. No hay acomodaciones suficientes para los estudiantes discapacitados. Y si los condiciones son tan horripilante para los estudiantes, no quiero pensar de los condiciones que los cocineros y otros trabajadores tienen que afrontar.

Estoy segura que los guías sonrientes que andan con los estudiantes potenciales y sus familias por la ciudad universitaria nunca jamás entran Proctor con ellos. Que irónico que en el mismo día que nuestra clase de gramática practicó el uso del imperfecto de subjuntivo y el condicional en frases sobre la destrucción de Proctor, hubo una evacuación del edificio a causa de una fuga del propano. Había sido la repuesta justa a mis oraciones.

Ha llegado la hora de construir un nuevo comedor. Porque hay muchos estudiantes que quieren venir a Middlebury es no razón para la administración tratar los estudiantes aquí tan mal. Es una gran injusticia que es necesario para los estudiantes coman en estas condiciones horribles. Para muchos estudiantes, la hora de comer es su solo descanso de estudiar. Es necesario ofrecer un comedor donde los estudiantes pueden comer y descansar en un ambiente cómodo y moderno. Para los administradores de Middlebury College, es la hora para despertar y oler el café – ¡pero no vayan a Proctor para hacerlo!

P.D.: El niño es mi nieto Ryan que tendrá cuatro anos eh el septiembre.