El viernes pasado mi esposo y yo volamos a Carolina del Sur para visitar mi hijo, Antonio, y su familia. Pasamos cuatro días en la isla de Kiawah, al centro de una reserva natural. Cuando llegamos a nuestro chalé, hubo un caimán que dormía en un lugar soleado del patio. Hay muchos flamencos, garzas, garcetas, y venado en la reserva también. Hacía buen tiempo todo el fin de semana, aunque en Nueva Yérsey hacía mal tiempo a causa del huracán Eduardo. Mi hija menor y su prometido vinieron de Georgia a quedarse con nosotros. Casi toda mi familia y el perro de mi hija pasaron dos días a la playa.

Ayer, el jueves, fue el primero día de escuela para los niños. Fue fenomenal ver a mis estudiantes una vez más. Hay tres estudiantes nuevos – dos de México – y dos que no hablan inglés. Estoy muy contenta empecer un nuevo año escolar.