¿Por qué soy maestra?
Primero, he estado un año difícil, pero con mucha felicidad también. Hay muchas cosas nuevas en mi vida. En marzo, el Jueves Santo, recibí las noticias que mi trabajo y esas de veinte y cinco otras maestras no existirían en el otoño a causa del déficit en les presupuestos generales del estado. Rellené muchos impresos de solicitud and finalmente, gracias a Dios, tengo trabajo en un nuevo distrito escolar donde enseñaré ingles como un segundo idioma para los niños de inmigrantes y escritura y lectura para los niños quienes tienen dificultad en las materias. Tengo veintidós estudiantes, doce de México, cuatro de China, cuatro de India, y dos de Polonia. Enseño a dos estudiantes en la escuela preparatoria y a veinte estudiantes en la escuela primaria.
¡Ahora, tengo buenas noticias! Tengo tres nuevos nietos - gemelos (Avery Regan y Nathan Benjamín), nacieron en febrero - y también un nieto nació en abril. Julio Xavier es el primer hijo de mi hija mayor. En todo, tengo seis nietos, cuatro niños y dos niñas. Mi esposo y yo fuimos a la Isla de Kiawah en Carolina del Sur por la primera semana de agosto. Nuestras dos hijas y nuestro hijo mayor y sus familias viven en Charleston y pudimos visitar con todo la familia allí. En septiembre Antonio y yo fuimos a Carolina del Norte por tres días para visitar mi hijo menor y su esposa e hija, Ana Carolina. Estaremos juntos en diciembre en México para pasar las navidades. ¡Será muy especial!
A veces, pienso porque soy maestra. Muchos años en el pasado, solamente por un año, era maestra de matemáticas en la ciudad de Newark, para estudiantes pobres con muchos problemas. ¡No me gusta! Pero mi hermana era maestra de inglés en Carolina del Norte y estaba muy contenta. Por muchos anos, lo que más lamentó estaba que no ensenaba más. Cuando entendí la necesidad de educación para los inmigrantes de México en mi ciudad, estudié español e inglés como segundo idioma para enseñar a los niños. Mi hermana murió en 1975, pero yo pienso que ella está mirando a mí y está sonriendo. Ella es mi ángel de la guarda. ¿Y yo? ¡Yo estoy muy contenta también!
